miércoles, 1 de abril de 2015

Cómo evitar o lidiar con un Amor platónico

Soy yo, Caro… y les traigo una larga lista de Cómo evitar o lidiar con un Amor platónico.
Primero tendría que explicar un poco de mis amores platónicos, y sobre todo lo que ocurre en mi cabecita cuando uno de esos tormentos aparece. Si me describo, en ese aspecto del amor diría que soy una chica con  algo de mala suerte, mis noviazgo han sido cortas y mi relación con mis amores platónicos ha sido largo. Algo malo ocurre con mi cabeza y corazón, debe ser falta de comunicación.
Mi primer amor platónico fue un lindo chico de intercambio de Alemania, era mi último año en el liceo y el chico rubio en una escuela. Lo  admito era  la fantasía  de mi escuela, alto, simpático, atlético y tenía algo muy importante ¡acento! estúpido y sensual acento. Gracias al facebook de la época, es decir los amigos, me lo presentaron, y desde luego, ya lo tenía en mi radar (en una escuela donde el promedio de altura en los hombres es máximo 1.70 cm es obvio que lo iba notar). Lo conocí y lo que hizo fue empeorar mi situación, resultó que no solo era bello físicamente sino una linda persona. ¿¡Por qué señor!? ¿¡si no lo puedo tener, por qué no son imbéciles?! Pero ya siendo realistas, igual sabía que esa relación no iba funcionar. Él en Europa y yo en un pequeño país de Sudamérica. Nada que ver puesto que soy una persona tímida, súper tímida..

nahhhh… tal vez, ahí me faltó algo de locura, le hubiese tomado el valor de robarle un beso. Hay que ver el lado positivo: tengo un amigo afuera, aunque aun me arrepiento de no haberle robado un beso (para decir, yo bese ese a alemán). Pero solo tenía 17 años.
Luego de eso, fueron relaciones que no superaron la maldición de los 6 meses. Así pasaron varios años hasta que cumplí 19. Luego sucedió, si, ese imbécil, que hasta el sol de hoy me tiene haciendo corto circuito. La historia es loca, muy larga, tiene más altos y bajos que un ciclo menstrual o una persona bipolar, tal vez algún día se las cuente, pero por ahora aquí les traigo varios pasos, pasos para evitar tener un amor platónico o para irlo viviendo con el mayor decoro posible. Pasos que, bajo muy rigurosa experimentación, yo he vivido.
1- Cuidado con tu mejor amiga. Está bien que sea la única persona que le cuentas las cosas que ni tu madre jamás sabrá, pero a veces se toman el trabajo de Cupido ¡muy en serio!. Ella quiere que  tengas un relación tan linda como la de ella, pero a veces sale algo peor. Para hacerlo más serio, ella conoce tus gustos mucho mejor que tú, puede encontrar a tu chico soñado, y de repente, PUMMM… todo bien, pero asegúrate de un detalle, que el gusto sea recíproco. 

2    2-Que no te lo presenten en el cine, mucho menos, en estrenos de películas románticas, eso es caldo de cultivo de ideas cursis. Como fue en mi caso, Crepúsculo. Primero fue tortura, el cine estaba infectado de fanáticas de team Edward y team Jacob. Segundo, era una película cursi, de amor eterno, de vampiros ricos que brillan. Dios santo, terminas idealizando al hombre en el primer día, además hay que admitir que es valiente en ver esa película u otra cosa. (Véase posiblemente pueda ser gay).


3- Ya te lo presentaron, hablaron, rayos, ya te fregaron. Evita que sea de tu círculo de amistades, y si ya está en el, demonios haz amigos nuevos, porque no hay nada peor que cada vez que haya reunión, fiesta, cumpleaños o lo que sea, lo vas a tener que ver. Estarás en la penosa situación de calcular todo lo que haces para que no note tus defectos y lucir atractiva (como es el caso de comer bonito), además de que a cada rato vas a estar tentada de echarle un vistazo, (escaneo completo)


4- No hables de tus gustos, mejor no hables mucho con él, luego puede ser que también comparta los mismos.  Ya viste el iceberg, evita que ese Titanic se hunda. Si ya lo hiciste, ignoralo, hazte la dura como si no fuera gran cosa.


5- No pudiste evitar todo lo que te dije, eres débil. Solo te queda asegurarte de averiguar si de verdad gusta tuyo, sal de esa duda pronto antes de que sea muy tarde.  Sea negativa o positiva la respuesta, que sea concreta, precisa, nada de "puede ser", o "tal vez", eso sólo alienta esperanzas que hacen todo más complicado de lidiar.


6- Casos especiales, que no sea virgen igual que tú. Ya es bastante malo que tú seas penosa por tu condición. Mas si te criaron en un grupo familiar de solo mujeres, con la filosofía de que el hombre es el enemigo (que solo quieren comerte tu cosita, tu fruto prohibido). Pero que él lo sea, es mucho peor, resulta que los hombres tienen más presión, aunque no lo crean. Agreguenle que el tiempo va pasando y él sigue siendo virgen (sobre todo si tu grupos de amigos lo saben, van querer juntarlos, para que ambos se coman esa frutica).


7- Si no es virgen. Asegúrate que no sea imbécil, tal vez esa experiencia puede servirte o tal vez no.


8- Evita el alcohol, más si el susodicho está presente. Puede que se te salgan cosas que no quieres decir, y dar abracitos y demás.  Si usted es una alcohólica débil (como yo, un vasito y me perdieron), busque a su mejor amiga, y que esa mujer la proteja. Si ella no puede, tenga fuerza de voluntad y cuando estés prendida, detente, porque luego te puedes arrepentir. (evite el tequila, esa bebida causa serios estragos con la memoria).


9- Evite habitaciones solitarias con el susodicho. Seamos honestos, todo ser humano tiene necesidades, mas si ambos llevan años reprimiendo las suyas. Como diría mi amiga, uno también tiene derecho a “calne”, a dar y recibir besitos y más si llevas tiempo idealizando a la persona. Si  sucede algo, y no se aclara nada, luego de sentirte culpable, ve el lado positivo: al menos probaste la mercancía, no te quedaste con la duda. (échale la culpa a el alcohol, pero asegúrate que ambos hayan tomado)

10- No le cuentes a muchas personas. Entre más gente sabe, más ideas te meten en la cabeza, y siempre hay un bocón (alias sapo).


11- Si pasas tiempo con él, hazte la dura, nunca muestres el hambre, (como diría el sabio Andrés López en su Pelota de letras) sobre todo si no estás segura que sea recíproco. "No muestre el hambre, López, porque quien muestra el hambre...no come". 

12- Dios, ruega que no sea perfecto, que sea un imbécil, no hay nada peor que no solo cumpla tus expectativas físicas, sino que sea buena persona. Que no lo puedes odiar, quisieras golpearlo ¡pero es tan buena gente!. Es como Jared Leto, es lindo, es buen cantante, es buen actor y buena persona, y que tú dices rayos, deja de ser perfecto ¡no es justo!


13- Evita las situaciones bipolares. Como las de lo odio, lo quiero, no lo quiero ver, ¿por qué no vino?. Si te dan, disimula, que esa persona interior se quede quieta con su camisa de fuerza.


14- No lo asocies con nada. Porque cada vez que quieres olvidarlo, aparece cualquier recuerdo, puede ser cualquier cosa estúpida, una película que hayan visto juntos, alguna canción. Pero si caíste, alguna razón, el universo o la ley de Murphy te lo recordará. (en ese caso, evite Maná, o cualquier emisora romántica.  Si no se pudo tenga chocolate o helado preparado)

15- Que no se te convierta en tu mejor amigo, porque pasa algo peor, entras en la ZONA DEL AMIGO, y si no ha demostrado ningún interés por ti, la friendzone solo la empeora.


16- No pudiste evitarlo, caíste como abeja a la miel (corazón imbécil), no hubo forma de sacarlo de la cabeza, en otras palabras te fregaron. Intenta cosas nuevas, dale oportunidad a otras personas, y busca a la amiga que te lo presentó y dile que es la responsable, que deberá soportar tu despecho, hablen de cómo cortarles sus cositas creadoras de bebés y de hacerle vudú (todo en broma, si lo del vudú funciona deben avisarme).


Por último, los amores platónicos son un verdadero dolor de cabeza, pero también nos brindan esa sensación mágica (a veces no muy saludable) y algo torpe. Son eso, algo idealizado, pero te llenan de cierto modo de sentimientos que jamás esperas, o que quieres sentir junto alguien. Mi amor platónico tiene años torturándome, para descubrir que es de las pocas personas que más le tengo un profundo cariño, es mi amigo, y más allá de lo que ha pasado o pueda pasar, despierta en mí sentimientos muy bonitos, que es lo que vale pena. Aunque hay ocasiones en las que solo quiero ahorcarlo, de vez cuando solo quiero darle un abrazo (que es la mayor parte del tiempo). Sentir siempre será complicado, pero es la demostración de que somos humanos y que en nuestra esencia está el cariño